nav-left cat-right
cat-right

Lola Morales

Llevábamos un tiempo queriendo charlar con Lola Morales, la AEDL de Benalauría, ya que es una de las personas que de algún modo han intervenido no sólo en el desarrollo de Benalauría, sino de toda nuestra comarca; de hecho, por todo ello es muy conocida.
En esta pequeña entrevista la conoceremos un poquito más y a la vez profundizamos en temas como desarrollo, medio ambiente…

¿Nos puedes contar un poco tu trayectoria profesional?

Estudié en Sevilla Biología, y me vine a Ronda con la intención de preparar las oposiciones para educación, pero salió una plaza para dar un curso de Educación Ambiental en la Univer­sidad Popular y estuve ahí unos años. Luego, unos maestros pusieron en marcha una experiencia de Centro de Educación Ambiental y Granja Escuela en Arriate, me lo propusieron por si estaba interesada en formar parte del grupo de trabajo y allí que me fui. Fue en realidad una experiencia fantástica, aún hay mucha gente que estuvo allí pasando algunos días y se acuerdan, es una pena que no siguiera adelante el proyecto, pero no tuvimos apoyo ninguno para sacarlo adelante. Más tarde empecé a trabajar en la Escuela Taller de Medio Ambiente, fue una de las primeras que se pusieron en marcha en España, y de ahí pasé a trabajar dentro del programa de Escuelas Taller en el Módulo de Promoción y Desarrollo de la Serranía de Ronda. Aquí éramos un grupo de profesionales dedicados a realizar, en una primera etapa, un Inven­tario de Recursos de la Serranía de Ronda, además de asesorar al programa de Escuelas Taller. El trabajo que realizó el Módulo sirvió para solicitar el primer proyecto LEADER para la Serranía, y así se constituyó el CEDER, con todos los representantes públicos y de los sectores sociales de la comarca.

En 1999 tuve la oportunidad de trabajar en el programa de Escuelas Taller, pero en Sudamérica, con la Agencia Española de Cooperación Iberoamericana (AECI), concretamente en Bolivia. Ese ha sido uno de los trabajos más gratificantes a nivel personal, por las condiciones en que está el país.

Al regreso me encontré en paro y me llamaron del INEM, había una plaza de Agente de Desarrollo Local en Benalauría, me presenté, y aquí estoy desde el 2000 y tengo que decir que estoy encantada de trabajar en este pueblo, me encuentro muy bien trabajando aquí, la gente es trabajadora y tiene mucha iniciativa. Además, tengo muy buenos amigos aquí.

¿Tenías interés en trabajar en este pueblo?

Aunque lo he comentado anteriormente, quiero añadir que yo tenía interés en “trabajar en la comarca y para la comarca”, ya lo había hecho anteriormente con el trabajo del Módulo.

De este municipio yo conocía el proceso de desarrollo que un grupo de jóvenes estaba poniendo en marcha, y con mucho esfuerzo estaban llevando a cabo su proyecto; hacían una labor de dinamización en todos los aspectos, es decir, de formación, cultural, ambiental, etc… y eso para mí es de una valentía digna de admirar: que los jóvenes del pueblo decidan quedarse y vivir aquí, con todo lo bueno y malo que tiene vivir en un pueblo.

Por otras circunstancias conocía a otras personas que eran amigos.

¿Con qué te encuentras cuando llegas?

Me encontré con un municipio muy dinamizado a nivel de poner en marcha iniciativas empresariales, ya que otras personas se habían encargado de ha­cerlo ante de llegar yo, sobre todos em­presas cooperativistas. De esta formula jurídica, para mí dice mucho del trabajo en equipo y del trabajo diario de los socios para sacar adelante su idea de empresa; existían seis cooperativas, ahora mismo hay dos más.

Lo primero que hice cuando llegué fue realizar un inventario de todo lo que había: de las empresas, del patrimonio, de las necesidades de infraestructuras, de las asociaciones, etc., en general de todo, con objeto de tener una visión lo más amplia posible de todo lo que había en el municipio, y lo tuve bastante fácil, ya que muchas personas me ayudaron y colaboraron en hacerlo.

La situación de este municipio, no era tan diferente a la de los demás, así, las necesidades de infraestructura, la explotación de los recursos, la economía, el desempleo, lo problemas de formación, los problemas ambientales, gestión de residuos, agua residuales, etc… son muy similares en todos los municipios de la comarca.

Empecé a solicitar proyectos a las diferentes administraciones, para ir mejorando esta situación poco a poco. Se han conseguido algunas subvenciones, y se ha comenzamos a realizar el proyecto de un Sistema de Gestión Medioambiental para el municipio.

También para mejoras en infraestructura, formación, cultura… algunas subvenciones se han concedido y se están haciendo cosas, pero aún quedan bastante por hacer.

Los ayuntamientos pequeños, en general, tienen un presupuesto muy bajo y para hacer mejoras o crear infraestructuras tienen que depender de las subvenciones. No hay ninguna administración que planifique conjuntamente con el ayuntamiento cuáles son las necesidades y cómo ejecutarlas, con independencia del partido político que gobierne.

¿Cuál es tu función? ¿Qué haces en tu trabajo?

Es difícil para mí definir con una palabra cuál es mi función; en otras profesiones quizás sea más fácil decir cuál es su trabajo diario, porque no tengo una sola función.

No sólo me dedico a hacer lo que dice la Orden que regula a los AEDL, mi función casi exclusiva y prioritariamente es la de crear empleo y empresas, en informar y asesorar en los trámites de la documentación, pero, como es lógico, y menos aún en los municipios de nuestra comarca, todos los días ni se está creando empleo ni empresas, esto no sucede ni en las grandes ciudades donde hay muchas empresas y se puede generar más empleo.

Bueno, dicho esto, me dedico hacer un poco a todo, resumiendo sería: dinamizar, solicitar subvenciones, solucionar algún problema que tiene algún vecino, dar información de los cursos y subvenciones que hay, organizar actividades, tramitar documentos, consolidar los empleos y empresas creadas, realizar un seguimiento de los proyectos que hay en marcha y de los que ha solicitado el ayuntamiento…, pero sobre todo ayudar a todo aquel que tiene un problema y que le puedo ayudar a solucionarlo.

¿Qué cuestiones crees tú que son inmediatamente necesarias abordar en Benalauría?

Creo que las cuestiones inmediatas a realizar en Benalauría son similares a la de los demás pueblos de la Serranía. Una cosa que me preocupa bastante es que no tengamos una figura que regule las actuaciones urbanísticas, así se necesita que se elabore un plan de ordenación territorial con carácter urgente, para toda la comarca, pues el uso del suelo es muy similar en todos los pueblos y los problemas también. Con esta ordenación pienso que se contribuiría a mejorar un desarrollo equilibrado y sostenible del territorio. En este plan se tratarían todos los problemas que tienen los pueblos, como es la depuración de las aguas residuales, los escombros, las viviendas, en fin, todos los problemas cotidianos que se plantean en los ayuntamientos y que por falta de un documento que regule todos estos aspectos no se puede da una solución inmediata.

Otra cuestión similar en toda la zona es cómo se genera empleo, y que una vez que los jóvenes hayan terminado su periodo formativo puedan trabajar en su pueblo. Muchos profesionales tendrán que desplazarse a otras zonas, pero es importante que tengan al menos la posibilidad de iniciarse en el mercado de trabajo, y creo que esto se está haciendo con las pequeñas empresas que están surgiendo y que con bastante esfuerzo están consolidándose.

Otra cuestión para mí importante es la de valorar y reconocer la importancia medioambiental que tiene la zona, y esto se consigue con que exista un respeto y educación en temas ambientales.

¿Piensas que aún es importante luchar para que los municipios no mueran? ¿Por qué?

Si, sin duda, creo que debemos seguir luchando para que los municipios tengan vida, y no mueran. Como sabemos, hubo un fuerte éxodo en los años sesenta a otras zonas más “ricas económicamente”, que afectó directamente a las poblaciones rurales y cuya actividad económica dependía principalmente del campo. A pesar de que la población disminuyó considerablemente en esa época, hoy día la población se está manteniendo y las actividades económicas se han diversificado, surgiendo nuevas actividades, en detrimento de las que existían anteriormente relacionadas con las agropecuarias y forestales.

La lucha por el mantenimiento del territorio y la riqueza cultural, las tradiciones, el paisaje que existe en cada pueblo, no debemos permitir que se pierda ni dejarlo perder bajo ningún concepto, pues la historia de nuestros antepasados es el reflejo de lo que ac­tualmente somos. Es muy interesante que todos conozcamos nuestra historia para valorar lo que tenemos.

Dinos cómo entiendes tú la expresión “Desarrollo Sostenible” en la Serranía de Ronda, ¿crees que ello es posible? ¿Cómo?

A esta pregunta hay que hacer otra, ¿cómo lograr un desarrollo humano que sea compatible con la conservación de los sistemas naturales, que son los sustentadores de la vida? Es difícil, ya que reconocemos la profunda degradación ambiental que las personas hemos provocado en el medio y el uso abusivo que hacemos de él. Sabemos que la existencia de los recursos naturales es limitada, y el consumo es mucho mayor; además, este consumo va destinado a un restringido grupo de la población mundial, esto está provocando una gran desigualdad en la población a nivel mundial.

El desarrollo sostenible, lo definimos como “el desarrollo que satisface las necesidades de la generación presente SIN comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus propias necesidades”, es un concepto fantástico, pero el problema es poner en práctica un método de desarrollo que lleve estos principios a la práctica. En la Serranía hay muchas personas que están trabajando por y para un Desarrollo Sostenible, con mucho tesón, y que están demostrando que es posible llevarlo a cabo.

Hoy día la Serranía está en un momento difícil, debido a las expectativas que existen de grandes proyectos urbanísticos, de campos de golf, circuito de alta velocidad, etc.; esto no está contemplado en el desarrollo sostenible, ya que provocaría una pérdida de identidad cultural y de nuestro entorno, y eso no podemos permitirlo, así que tenemos que seguir luchando por un desarrollo más equitativo y de respeto por nuestro entorno.

.

.

Artículo de Isabel María Sánchez Heras publicado en el número 25 de la revista La Serranía en mayo-junio de 2004.

© Editorial La Serranía, S.L. Prohibida la reproducción de textos y fotografías sin autorización previa y por escrito. Todos los derechos reservados.



Deja un comentario